sábado, 12 de marzo de 2011

APOCALYPSE NOW...¿NOW? NOT NOW PLEASE!

Sí gente...Estoy un toque trastornada, más de lo que comúnmente doy a suponer. Me persigue la noción de que quizás sea muy cierto esto de que la Humanidad haya tenido su tiempo útil, y sea el momento de espichar... Porque si vamos al caso, en millones de años de evolución no hicimos más que cagarla...Cagarla mal. Podrán suponer que el terremoto en Japón me hizo reflexionar al respecto, pero hace ya varios años que ocurren cosas que antes no pasaban, desastres demasiado tremendos, que se llevan a muchos cada vez.
Para colmo, en mi propia experiencia hubo un acontecimiento que marcó esta tendencia psicoloca.
Cuando tenía entre tres y cuatro años aprox; (imagínense que mis padres estaban juntos aún, así que fue hace muuuucho tiempo), durante una tormenta de Santa Rosa se voló íntegro el techo de una habitación de mi casa. En ese momento no logré tomar dimensión del hecho, sobre todo porque con mi vieja salimos a buscar supongo que a los bomberos, y cuando volvimos yo ví a mi viejo parado en la habitación, el techo ya en su lugar habitual, y le dije a mi vieja "Mirá mami, papá arregló el techo". Todo un héroe para mí. Hasta que en la adolescencia, quizás por poner en duda las cualidades heroicas de mi padre, es que comencé a experimentar MIEDO al viento. Todo crujir de techos, ventanas, el zumbidito siniestro del viento me hacía muy mal.
Sin embargo llegó un momento en el que tuve que venirme a estudiar a una ciudad en la que hay tanto o más viento que en mi ciudad natal, y no se cómo...El miedo se disipó.
Hasta que el año pasado, producto del desmonte indiscriminado en la zona sur de la provincia de Buenos Aires, empezaron a haber tormentas de arena/tierra, cual Sahara. Iba todo bastante bien, hasta que en Diciembre estaba en mi casa y de pronto todo se oscureció en plena tarde. Se me ocurrió subir las presianas para ver qué era lo que oscurecía al cielo, y ahí todo cambió.
Acercándose hacia mí (tengan en cuenta que vivo en un piso 11 y veo el horizonte, gran parte del cielo, etc) venía una gran nube de tierra, a una velocidad inusitada. Tanto que solté las persianas y me quemé las manos con la correa. A partir de ese momento sólo escuché el sonido terrorífico del viento golpeando sin intermitencia en mis ventanas, y de pronto sentí que las paredes oscilaban. CHAU PICHU. Así como estaba, en patas, agarré mi celular, mis llaves, y bajé corriendo por las escaleras, a sentarme en el primer escalón del primer piso. Nadie sufrió el hecho como yo. Todos aparentaban tranquilidad.
Luego supe que se trató de la cola de un tornado que pasó por la ciudad.
Desde ese entonces, no sólo cada ráfaga, sino cada nubosidad, cada trueno, cada color raro en el cielo, me da temor. Es horrible porque siento que no puede ser el fin. No puede ser el fin de mi vida porque tengo muchas cosas que hacer.
Y sin embargo, nadie puede controlar la fuerza de la naturaleza, la fuerza de atracción y movimiento universal que hace que nuestro planeta gire sobre sí, y alrededor del sol, así como otros planetas, y sus satélites.

Mi gran problema ahora es cómo. Cómo hago para no tener más miedo. Anoche se empezó a gestar una tormenta por la cual sigue lloviendo, y tuve que ir a dormir a lo de una amiga porque no podía quedarme.
Si hay algo que no soporto es tener miedo. Siempre digo que tengo miedo a tener miedo.

Además, no quiero consultar a un psiquiatra. No aún. Se suponía que de hacerlo, pasaría cuando ya tuviera unos 40 años...

pd: Si alguien con orientación vocacional a lo psicológico lee esto, que por favor me diga por qué me gusta tanto la película Twister, en lugar de darme miedo. Desde ya, muchas gracias.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Prima, no sé bien cómo pero lograste generar en mí un poco de miedo! Igualmente sigo sin creer que termine el mundo..
Con respecto a tu Post Data, no puedo ayudarte.
P.D: no sabía que sufrías tanto el viento!
Fer

Menage dijo...

y como te entiendo.
pero sabes que nunca me ha pasado eso? mi unico miedo siempre fue miedo al fracaso, que se yo...
Ana abrazo...